La consola de mando es la opción portátil con línea de visión directa. Se lleva colgada de un arnés para el hombro y permite a los operarios controlar una sola máquina desde una distancia de hasta 400 metros (437 yardas), manteniendo al mismo tiempo contacto visual directo con la maquinaria. No se requiere ninguna infraestructura de comunicaciones específica en el lugar de trabajo, lo que la convierte en la opción ideal para aplicaciones a corto plazo, temporales o de emergencia.
Las funciones de seguridad integradas detienen automáticamente todo movimiento de la máquina si se interrumpe la comunicación o si la consola se inclina más de 45 grados con respecto a su posición normal de funcionamiento. Además, la máquina nunca funciona sin que haya un operario al mando del sistema.